9 de diciembre de 2011

14.- CUANDO LAS COSAS SON "DE REPENTE"

Nueve de cada diez faltas, son contra la caridad. Cuando una persona hace algo sin esperarlo, es la mejor evidencia de lo que esa persona es; lo que me sale sin poder controlarlo es lo que mejor me dice cómo soy. Si hay ratas en el desván, sólo se ven si se entra allí de repente. El "de repente" no crea ratas, sólo le impide esconderse. ¿Cómo soy? ¿Qué hay en mi corazón? Encontrar una rata en mi desván, ha de llenarme de alegría, porque conozco algo que estaba ahí y que no sabía. La forma de limpiar ratas es pedirle al Señor que nos cambie el corazón, que nos limpie. "Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu" (Sal. 50)