10 de diciembre de 2011

15.- VALORACIÓN PERICIAL

Me hacen caer en esta consideración: Dios que ha creado todo el mundo, no tiene sitio para cuando Él decide venir a la casa que ha hecho para nosotros. Y me lo dicen, porque puede ocurrirme lo mismo ahora. Dios está ya a la puerta y pide un sitio en mi vida, en mi corazón, en mi tiempo. Como estamos tan llenos no hay sitio para Él. Sí estamos llenos, pero no quita que estemos atentos. Lo que más llena y ocupa sitio es la soberbia y el amor propio. El amor desmedido que tengo a mí mismo. El gran negocio sería si nos compraran por el valor pericial y nos vendieran por nuestra propia valoración. Terminan por recordarme las palabras del Bautista: "Conviene que Él crezca y que yo disminuya".