"Y el Verbo se hizo carne..." La Palabra de Dios habita entre nosotros. La palabra es lo que tiene un contenido que va del que habla al que escucha. Y el medio por el que va de uno a oro es la voz. Estamos más pendientes de la voz que de los contenidos. Hay gente que tienen buenos timbres de voz y no comunican nada, y viceversa. Juan Bautista, María, la Iglesia, los cristianos... Cristo ahora sigue siendo la Palabra, aunque no importa tanto la voz. Sólo hace falta un poco de silencio para escucharle. A medida que nos acercamos a la Navidad crece el ruido de la publicidad comercial que no me deja oír el compact-disk del Niño Jesús.
