9 de mayo de 2016

SE ACERCA LA FECHA



         El mismo día que más de cien sacerdotes celebrábamos en la S.I.C. de Jaén la Misa Crismal con el Obispo, se le comunicaba al Obispo de Plasencia el deseo del Papa para trasladarse a la Diócesis de Jaén. Unas semanas después se hacía público el nombramiento: “D. Amadeo Rodríguez Magro, nuevo Obispo de Jaén”.
         No soy quién para valorar los más de diez años del episcopado de D. Ramón del Hoyo. Sólo puedo hablar de la serenidad imprimida en la Diócesis. Serenidad compartida por todos los sacerdotes, aunque algunos hagan similitudes de otras sustancias que, a pesar de todo, no corren por la venas de nadie. Sí, miramos al frente y de nuevo nos ponemos en alerta con ilusión ante la llegada del nuevo pastor para esta parcela de la Iglesia, en tierras giennenses. No me fijo en la edad, porque más edad tenía el Papa Francisco cuando fue elegido, y ya estamos viendo la “revolución” producida en la Iglesia, “revolución positiva”, por supuesto.
         He leído comentarios de compañeros sacerdotes, todos ellos valorando positivamente el trabajo de Don Ramón; he leído las primeras declaraciones de Don Amadeo, y vuelvo a ilusionarme, porque sin ser una continuidad, supone una nueva forma de pastorear esta Diócesis. He echado en falta ‘más de dos palabras’ de ánimo a los sacerdotes; me ha agradado aquello de que el “rector del seminario es el mismo Obispo”, porque me ha recordado la forma concreta y agradable del Obispo que me ordenó, Don Miguel Peinado Peinado. He notado la prisa que tiene en ponerse a trabajar por la Diócesis, dado que es consciente de sus 70 años y que al cabo de cinco ha de presentar su carta de renuncia al Papa. Me ha encantado que se defina como un Obispo enamorado de la Santísima Virgen –la de Guadalupe la lleva en su corazón-; ello me permitirá, cuando tenga la ocasión, de presentarle el proyecto muy avanzado que tenemos en Alcaudete, de la Coronación Canónica Pontificia de la Santísima Virgen de la Fuensanta.

         En las manos de tan excelsa patrona de Alcaudete, dejo a nuestro nuevo pastor, su trabajo y los frutos que hará surgir por su trabajo entre nosotros. ¡Bienvenido, Don Amadeo a Jaén!